Capítulo 9: Noche Fría
Darlet abrió los ojos. Se había vuelto a dormir después de la charla que había tenido con Evan, se sentía raro por haber contado sus secretos, pero estaba seguro que Evan lo apoyaría y ayudaría, por lo que eso lo tranquilizó.
Cuando volteó hacia su derecha notó que la cama estaba vacía ¿A dónde habría ido Evan? Se sentó en la cama, no había comido en más de un día y ahora su estómago se lo reprochaba, cuando alzó la mirada vio a Evan saliendo de la ducha.
-Hola, ¿Cómo te sientes?- preguntó mientras se secaba el cabello.
-Bien, me siento mucho mejor- dijo esbozando una sonrisa.
-Que bien- dijo Evan acercándose a él y dándole un tierno beso en los labios, luego, se sentó a su lado- ¿Quieres que me quede?
-No- dijo Darlet en un tono de fingido enojo- no permitiré que pierdas más clases, perderás tu título y otro peor lo ganará.
-¿Qué quieres decir con peor?- dijo Evan fingiendo estar herido- ¿Acaso yo ya era malo? No creo que tu tengas esa misma opinión en la cama- comentó guiñándole un ojo, Darlet como siempre, se sonrojó.
-No me cambies el tema- dijo aun apenado- ahora vete a la escuela, nos veremos en la tarde- dijo abrazándolo por el cuello, Evan lo rodeó por la cintura y permanecieron así un rato.
-Está bien, pero me estás condenando a ocho horas sin tu hermosa presencia, trataré de resistir- dijo aspirando el dulce aroma del menor, luego se separó pesadamente y se dirigió hacia el estudio para tomar su mochila- pero quiero que sepas que si te sientes mal no dudes en llamarme al celular, ya me inventaré algo para salir- comentó con una tierna sonrisa.
-Sí- sido Darlet sonriendo.
Evan se fue a vestir, tomó un café y algunas frutas y se despidió cariñosamente del castaño, dejando así a Darlet solo en el departamento, se dejó caer en la cama, él aun seguía desnudo y apenas lo cubría la delgada sábana blanca, sonrió ampliamente pensando en Evan, en lo que habían pasado, se sentía tan bien, tan feliz, como nunca antes, ya deseaba tener al pelinegro cerca de él, pero tampoco quería interferir en su carrera y menos arruinarle algo tan importante como sus estudios, él también debería estudiar… Aunque a ciencia cierta no sabía que hacer pues nunca había estudiado… Apenas y sabía leer gracias a los dos meses en el orfanatorio, y unos cuantos en la primaria, pero se había tenido que salir por cuestiones económicas…
Otra vez se había puesto melancólico… Y como no, si recordar el pasado era tan doloroso… Solo esperaba que todo esto terminara sin involucrar a terceras personas.
Se levantó pues tenía que cambiarse y tenía hambre, además que la señora del aseo pronto vendría y no quería estar ahí para enfrentar lo de las sábanas, así que, muy divertido, se fue a la cocina a desayunar.
...
Evan llegó ligeramente retrasado a la escuela, estacionó el auto negro donde siempre y se dispuso a ir a clases, pero fue brutalmente detenido por una furiosa Ana, quien lo miraba con odio e incomprensión, mientras que lo sujetó por los hombros y lo obligó a mirarla, Evan, sorprendido por la reacción, solo se limitó a observar a la rubia.
-A-Ana… ¿Qué…?
-Yo soy la que hace las preguntas aquí- dijo ésta furiosa, apretando más los hombros de Evan
-Entonces pregunta- dijo Evan, sospechando de que supiera lo de él y Darlet.
-¿Tú y el mocoso que rescataste tienen alguna relación?- dijo firmemente, Evan la miró seriamente un rato y luego sonrió mientras cerraba los ojos.
-No soy muy dado a contar mi vida privada… Sólo me limitaré a decirte que ya no te amo…
Ana lo soltó despacio, anonadada, no pensó que esa fuera la respuesta, no lo creyó, se llevó las manos a la boca y emitió un grito ahogado, lo siguiente que Evan pudo sentir fue como Ana impactó su mano contra su mejilla, lo había golpeado, y le había dolido, pero no precisamente porque hubiera sido fuerte, si no porque había sido demasiado directo con ella…
Ana siempre había sido amable y cariñosa con él, incluso antes de que fueran novios, siempre se había mostrado atenta en todo lo que él decía, hasta lo aconsejaba, pero… Es que, desde un inicio sintió que… Que él y Ana no podrían estar juntos, solo aceptó porque ella era demasiado linda con él, y Evan no podía rechazarla, con el tiempo le agarró un poco de cariño, pero nunca fue algo que demostrara amor…
Raras veces se habían besado o salido, y aun así, Ana estaba feliz por tener a un chico muy guapo a su lado.
Pero ya no había remedio, la había hecho llorar y no había marcha atrás…
…
Ana lo miró con frustración, se sentía destrozada, no sabía que hacer, como reaccionar, Evan le había dicho de la manera mas cínica y simple que no la amaba, y ni siquiera la había ido a buscar, ni si quiera la había ido a ver para decirle que la detestaba, que no la amaba y que ya no la quería ver a su lado… Pero no… Las cosas habían resultado mal… Y ella aun lo amaba…
-No es justo… ¡No es justo! ¡¿Por qué me hiciste esto?!- gritó sacudiendo a Evan, que la miraba como un culpable, los estudiantes se empezaban a acercar, curiosos, algunos profesores veían de reojo desde los jardines y otras personas más que pasaban se habían detenido, así es, el hijo de Sebastián Dushku estaba en tremendo escándalo, y si Ana seguía hablando podría soltar algo más…
-Ana… Lamento todo lo que pasó pero… ¿Podríamos discutir esto en mi casa o por teléfono?- dijo mirando de reojo a la gente que los miraba como esperando una tremenda pelea.
-¡NO! Me vas a oír ahorita… Yo siempre te fui fiel Evan Dushku… Siempre estuve ahí para ti, cuando me necesitabas… Siempre te di amor y pensé que tú sentías lo mismo por mi…- habló en un tono de exagerada desesperación.
-Ana, por favor…
-¡Y TÚ ME ENGAÑAS CON OTRO…!- Ana no pudo terminar su frase porque alguien había colocado su mano en el hombro de la chica, esta volteó por inercia y lo siguiente que vio fue un puño en su cara, la habían golpeado.
-Tanto Evan como todos los presentes quedaron estupefactos ante tal escena, sobretodo por quien la había golpeado.
Ana cayó al pasto dando un golpe seco, y dejando ver a su atacante…
Se trataba de Aniel…
Aun tenía su puño en el aire y miraba a Ana con neutralidad, como siempre se mostraba, sin emociones aparentes, sus cafés ojos subieron del cuerpo de Ana que se hallaba inconsciente en el suelo, hasta los ojos grises que la miraban atónitos.
-No queremos que haya personas que molesten la tranquilidad de otras y menos que vengan a irrumpir los secretos- dijo tranquilamente, la gente comenzó a reunirse más y pronto el director del Instituto estaba ahí tratando de alejar a la muchedumbre y de hacerse cargo de la situación.
-¿Qué rayos pasó aquí? Sohme ¿Usted ha hecho esto?-comentó muy sorprendido, observando a Ana y luego a la castaña.
-Lo lamento, entiendo mi imprudencia, pero no puedo permitir que pleitos sociales se mezclen con los laborales- dijo observando al director con esos ojos vacíos.
-Pues señorita, esta vez sus buenas intenciones no la salvarán, porque golpear a una persona en vía escolar es un delito, y mala reputación para nuestro colegio, así que me temo que tendrá que acompañarme a la dirección, y usted también, señor Dushku, ya que al parecer, también estaba implicado en esto.
-Pero… ¿Y Ana?- preguntó Evan, aun muy sorprendido.
-¡Minet!- gritó a uno de los jóvenes que más cercanos se encontraban, este se acercó- quiero que lleve a la señorita a la enfermería de inmediato, por favor- el chico asintió y cargó a Ana, mientras que otros tres curiosos lo seguían.
-Muy preciosa chica, no entiendo como Dushku puede despreciar a alguien así- oyó Evan que decía uno de los que acompañaban a Minet.
-Ya sabes, piensa que por ser atractivo puede tener a cualquiera, solo es un simple jugador, que se puede hacer, no creo que se haya enamorado alguna vez- comentó otro, Evan estuvo a punto de responderle que se equivocaba, pero luego otro habló.
-Sólo las utiliza y se acuesta con ellas, eso debió pasar con esta chica…
Los jóvenes siguieron caminando y hablando pero Evan prefirió ya no escuchar, suficiente tenía ya con la reacción imprevista de Aniel como para pensar en otras cosas, el director les indicó que lo siguieran y ambos caminaron tras de él hasta llegar a su oficina.
Cuando entraron al colegio, todos ya sabían del acontecimiento y susurraban entre todos lo que había pasado, mientras hacían sus propias estipulaciones.
Evan ignoró aquello y se dedicó a ver a Aniel, no lo entendía, ni siquiera era su amigo, simplemente le había dado apuntes unas veces pero jamás le había contado nada, entonces ¿Por qué lo había hecho? ¿Por qué no había dejado terminar a Ana? ¿Acaso ella sabía algo? ¿Y por qué tampoco la había visto llegar? Era como si hubiese aparecido de la nada y atacado a Ana…
…
El director los condujo hacia su oficina y les pidió que tomasen asiento, enseguida cerró y se sentó en su silla.
-Bien… Quiero que me digan que fue exactamente lo que pasó.
-Señor yo…- comenzó Evan- no culpe a Aniel, ella solo quiso defenderme, tenía un pleito con mi novia… Ex-novia y… Bueno, ella creo que, trató de defenderme…
-¿Es cierto eso, Sohme?
-Yo solo hice lo que me pareció mejor…- contestó tranquilamente.
-Pero eso no era lo correcto, si Dushku y su novia tenían problemas debiste haber dejado la amistad para después, eso era cosa de los dos, y haberla golpeado representa un gran problema para tu acta, ¿Sabías? Tu expediente se manchará…
Aniel no respondió, no le importaba eso, después de todo, ella no había llegado a estudiar, si no a una importante misión que era unir a Evan con Darlet y demostrar a todos en el cielo que el amor no solo era entre hombres y mujeres.
Evan tomó el silencio de la chica como arrepentimiento, por lo que rápido decidió intervenir, ya que si Ana hubiera hablado más seguro tendría problemas más serios.
-Pero… Yo tuve la culpa, debía haberle dicho que se marchara o ignorarla…
-No trate de remediar las cosas, Dushku, Sohme hizo esto y ahora tendrá que pagar las consecuencias, como fue solo un golpe y no pelea, tendrá varios días de suspensión, y su primer reporte, claro que también me gustaría hablar con sus padres…
-Ellos están muy lejos, yo vivo sola aquí- contestó la castaña.
-Pues tendré que hablarles por teléfono, revisaré su expediente para ver el número… Dushku- dijo viendo a Evan seriamente- usted deje al lado sus problemas sociales cuando llegue al colegio ¿Entendido?
Evan asintió.
-Bien… Ahora retírense a clases, pero pasen a ver antes a la señorita Ana y pídale disculpas, Sohme, y usted, Dushku, ya apresúrese, que tiene una clase muy importante ahora.
Ambos jóvenes asintieron y salieron a paso veloz de la dirección, cuando cerraron la puerta, vieron que ya no había alumnos en el pasillo, las clases habían empezado, así que Evan se colocó frente a Aniel y le impidió el paso.
-¿Por qué lo hiciste?
-Simplemente porque sentí que eso era lo mejor- dijo ella viéndolo seriamente, no debía hacerse amiga de los humanos, solo iría a lo suyo y se iría.
-¿Mejor para quién? ¿Para ella o para mí?
-Para ambos, no creo que tú quisieras que se enteraran de tu relación con el chico ¿O si?
El pelinegro se asombró ante esto- ¿Cómo lo sabes?- preguntó impaciente.
-Pronto tú lo descubrirás, no pudo cambiar, solo intervenir y ayudar… Pero mantente alerta… Yo no soy quien crees y tu padre tampoco…- Aniel trató de caminar pero Evan la detuvo más. Esto se estaba volviendo una locura.
-¿Mi padre? ¡Qué sabes de él! ¡Responde!- dijo amenazante.
-Ya te dije, pronto lo sabrás, ahora, si no quieres que esto continué, deja de hablarme y actúa normal, de lo contrario la gente empezará a hablar y te podrían descubrir… Más tarde hablaremos.
Aniel se retiró hacia la enfermería y dejó a Evan con más preguntas que respuestas, mientras se dirigía caminando lentamente a su salón… ¿En qué infierno se había convertido ese día? ¿Quién rayos era esa chica? Daba miedo, no parecía tener sentimientos… ¿Por qué lo había hecho? Ahora solo deseaba estar en casa con Darlet…
Pero tarde o temprano se arreglarían las cosas…
Continuará…