Capítulo 7: Comienzo
* Advertencia: Hay Lemon en este capítulo, así que si no les gusta pueden saltárselo XD
El sol se filtró por el ventanal y dio directo a la sala. Darlet, quien se encontraba durmiendo hacia el frente, recibió toda la luz, por lo que se molestó y se acurrucó más donde se hallaba dormido, era placentero y cómodo, no sabía donde estaba pero se sentía muy bien ahí, cuando abrió un poco los ojos se dio cuenta de que era el sofá donde descansaba, y que no se hallaba solo…
Se talló los ojos pensando que aun seguía soñando, pero al parecer no, cuando divisó mejor las cosas, vio una camisa a medio abrochar blanca, subió más la vista y se encontró con quien menos esperaba:
Evan.
Estaba dormido, tenía el brazo derecho recargado sobre el respaldo del sofá, y en su mano descansaba su cabeza, apoyándose suavemente, una imagen muy tierna que seguramente Evan jamás imaginaría, pero luego se dio cuenta de que donde estaba durmiendo era en las piernas del pelinegro.
Así que se levantó de golpe tan pronto como reaccionó, despertando a Evan bruscamente, el mayor se talló los ojos y miró al castaño sobresaltado con la respiración agitada y ese rubor en sus mejillas que tanto adoraba, solo sonrió.
-¿Cómo dormiste?
-¿Eh?... Bi-bien, eso creo… Yo… ¿Cómo llegué aquí?- preguntó aun muy sonrojado.
-Ayer sufriste de hipotermia porque te quedaste afuera cuando estaba lloviendo, te dio fiebre así que te atendí, debo decir que solo una persona sumamente débil no podría abrir el ventanal- dijo con una sonrisa triunfante, adoraba molestar al chico.
-¿Perdón? Ese ventanal estaba muy pesado y mis manos se resbalaban por lo mojado, además se había trabado, así que no soy un niño débil- contestó molesto, el sonrojo se le había bajado por tal comentario y ahora un tono pálido se hacía presente gracias al enfado.
-Vaya que te afecta mucho lo que la gente te diga- dijo sonriendo aun más- mira como cambias de color tan abruptamente, aunque me gustaba más el anterior… Te hacía ver más inocente y a la vez más sensual- comentó viéndolo fijamente, Darlet quedó atónito ante las palabras de Evan.
-P-Pero ¿Qué te pasa? Tú nunca dices cosas como esas- dijo muy rojo, mientras bajaba la cabeza para ocultar su expresión, Evan lo miró fijamente muy serio, había cambiado su expresión repentinamente, tomó suavemente la barbilla del castaño e hizo que lentamente subiera su rostro hasta que los ojos grises y los verdes se toparon.
-¿Me amas?- Evan hizo la pregunta que había estado en su mente toda la noche desde que Darlet se lo declaró inconscientemente, sabía la respuesta, pero quería oírlo de un Darlet totalmente consciente de sus palabras.
Darlet quedó aun más sorprendido, abrió inmensamente sus ojos, no sabía que hacer, su cara ya no daba para más color, además, Evan parecía muy serio y decidido, así debía ser en sus clases, no podía evadir esa mirada pero… ¿Cómo había descubierto que estaba enamorado de él? ¿Era tan obvio acaso? ¿Por qué era tan directo? ¿Y si lo rechazaba? ¿Y si solo quería saber si era cierto para luego rechazarlo y correrlo? ¿Qué podía hacer?
Darlet siguió viendo a Evan a los ojos, pero empezó a llorar, a tirar lágrimas de profunda confusión, el pelinegro lo entendió y delicadamente las limpió, pero no dejó que se perdiera el contacto visual entre ellos, se quedaría así hasta que Darlet dijera algo.
-Tienes que ir a tu escuela…- dijo débilmente.
-Eso puede esperar…
-Yo… ¿Qué esperas de esto? Tú tienes novia, así que si te digo alguna respuesta incoherente me echarás…- dijo llorando más.
-¿Cómo sabes que lo haré?- comentó algo indignado.
-Porque dos hombres… No pueden quererse…
-Entonces… Si me amas…
-Sí… No tiene caso ocultarlo- dijo mientras las lágrimas caían sin cesar, Evan lo miró un momento más muy serio, por lo que Darlet pensó que estaba molesto.
-Lo siento…- Dijo Darlet separándose de Evan, se paró y le dio la espalda- me iré y ya no te molestaré más… Porque creo que te he descontrolado y he hecho que tus problemas crezcan… Gracias a mi…
Darlet caminó destrozado hacia la puerta, cuando sintió un fuerte agarre en su brazo que lo hizo voltear y ver esos ojos grises que lo mataban de nuevo.
-¿Qué…?- empezó, pero no pudo terminar porque los labios de Evan se posesionaron de los suyos, así es, Evan Dushku lo estaba besando.
Al principio, el castaño trató de separarse, pero Evan lo tenía abrazado contra si y eso le quitaba fuerzas, empezó a sentir un tremendo calor en su cuerpo y pronto se vio rendido, dejándose llevar por el sentimiento que guardaba, y que al parecer el pelinegro también correspondía.
Evan acarició su espalda y luego posó sus manos en la cintura del castaño, éste, a su vez, colocó tímidamente las manos en el cuello de Evan, dando un abrazo delicado, el mayor hizo el beso más pasional y luego bajó por el cuello.
Darlet emitió algunos gemidos, mientras se dejaba llevar por Evan pero… ¿Eso estaba bien? ¿Hasta dónde llegarían? Estaba sumamente nervioso, disfrutaba en extremo ese momento, pero lo que seguiría tal vez, lo ponía inquieto, así que, juntando todas las fuerzas posibles, empujó un poco a Evan para separarse de él y tomar aire.
Evan le miró con incertidumbre pero luego entendió, Darlet debía ser nuevo en ese ámbito y lo que él menos quería era ponerlo nervioso.
-¿Quieres continuar? Confía en mí, jamás te haría daño…
-Es que… Tú no me dijiste nada… - dijo sonrojado- si me amabas o no.
Evan sonrió tiernamente por la respuesta y acarició la mejilla del chico.
-¿Qué no es obvio? TE AMO- dijo volviendo a besarlo.
Darlet también sonrió, cerró los ojos y volvió a dejarse llevar, aun se le hacía raro que dos hombres estuviesen juntos, la última vez que alguien le quiso besar, fue cuando el día más terrible de su vida llegó, ya que había perdido muchas cosas, pero con Evan era diferente, le hacía sentir una tremenda seguridad, una paz, una luz, un amor, como a nadie se lo había tenido.
Evan se separó de Darlet y lo miró con una pequeña sonrisa traviesa, Darlet no comprendió el cambio de actitud, pero no pudo ponerse a pensar mucho ya que Evan lo tomó entre sus brazos, lo cargó y lo llevó hasta la recámara.
El castaño no dijo nada, cuando estuvieron dentro, Evan sentó a Darlet en la cama y luego lo obligó a acostarse, ahora el menor ya había comprendido la situación, por lo que se había vuelto a poner rojo, no recordaba haber tenido tantos sonrojos en un día.
El de ojos grises quitó lentamente la playera del menor, dejando descubierto su blanco pecho, se trepó sobre él a la altura de sus caderas, tratando de no poner todo su peso sobre Darlet, y comenzó con su juego.
…Esta vez no besó sus labios, si no que fue directo a su cuello, el cual lamió gustosamente, la respiración del menor se aceleraba, Evan bajó hasta el pecho, y besó cada centímetro de este, haciendo trayectorias con su lengua mientras acariciaba la cintura de su ahora amante, y deslizaba sus manos cada vez más abajo.
Darlet, entre tanto, apretaba ligeramente las sábanas y se mordía el labio inferior, pues todo esto le estaba provocando mucho placer y ya le era difícil contenerse.
Evan notó como el pequeño acababa de desabrochar su camisa, al parecer otra vez su estado inconsciente le dominaba, pero así estaba bien, porque eso demostraba que sentía tanto placer como él.
Bajó con su lengua un poco más llegando hasta el vientre, y se detuvo para desabrochar los pantalones, que quitó ágilmente, dejando a Darlet solo con su boxer, ahora si comenzaría el verdadero juego, besó nuevamente en la boca al chico y comenzó a acariciar la entrepierna de este, para luego pasarse a su miembro y tocarlo de una manera muy sensual, Darlet se arqueó un poco ante esta caricia.
Luego, el se quitó los pantalones y también quedó solo en boxers, estaban iguales, pero no por mucho ya que Evan quitó lo último que quedaba de ropa del menor, dejándolo desnudo y completamente a su merced.
Darlet por instinto, trató de taparse, pero no pudo ya que Evan volvió a treparse sobre él, y el castaño casi tiene su primer orgasmo, ya que los miembros de ambos tuvieron un leve roce. Darlet estaba al rojo vivo y no sabía que hacer, veía a Evan desnudo, sentado sobre él, con esa mirada tan seductora y llena de deseo, hacía que se paralizara al instante.
-Va a estar muy bien- susurró Evan sensualmente al oído del castaño, para luego lamerlo, provocando otro gemido por parte de este.
Acarició todo el vientre del menor y llegó a su objetivo, pero ahora tomó el miembro de Darlet entre sus manos y comenzó a lamerlo, lentamente, mientras daba unos leves masajes a su entrepierna, dando como resultado más gemidos por parte del de ojos verdes.
Darlet trataba de contenerse para no hacer mucho escándalo pero el placer que le recorría era demasiado, ya tenía un poco arqueada la espalda y se aferraba a las sábanas.
Jugó un rato lamiendo y succionando el miembro de Darlet, y ahora acariciaba sus testículos, pero se detuvo antes de que Darlet si quiera pudiera moverse más.
Ahora venía lo más interesante, Evan subió hasta la boca del castaño y lo besó, incitándolo a probar su propio sabor, Darlet jadeaba mucho, su cuerpo se encontraba muy caliente y tenía aun ese sonrojo, lo que bastó para excitar a Evan, quien ahora, mientras besaba al de ojos verdes, abrió lentamente sus piernas y se colocó entre ellas, mientras las acariciaba y subía desde el pecho hasta la entrepierna.
Darlet tampoco se quedó atrás y comenzó a acariciar en pecho y el abdomen de Evan, adoraba su cuerpo, era tan perfecto, lo abrazó delicadamente y lamió sus labios, esto tomó por sorpresa a Evan pero luego sonrió al saber que Darlet también pensaba cooperar.
Cuando se soltaron, Evan lamió sus dedos y, viendo a Darlet, le indicó que se relajase, pues tenía una cara de inquietud al saber que es lo que haría el mayor, así que solo asintió, pero se alarmó un poco al ver donde quería meter esos dedos.
-E-Evan yo…
-Tranquilo, dolerá un poco al inicio, pero estoy seguro que después será placentero- dijo con una de esas sonrisas que bastaban para tranquilizar al castaño, quien solo se relajó.
Entonces el mayor, con cuidado, introdujo uno de sus dedos dentro de Darlet, haciendo que gritara, pues le era incómodo, Evan lo besó para tranquilizarlo, y dejó el dedo dentro para que se acostumbrase, luego, pasados unos segundos, introdujo el segundo, por lo que Darlet se mordió el labio inferior tratando de no gritar y se aferró más a las sábanas, Evan esperó otro poco y metió el tercero, haciendo que el chico se arqueara de dolor.
Una vez que pasó lo más difícil, el pelinegro comenzó a mover los dedos dentro del menor para que se preparase, cuando vio que estuvo listo, los sacó con cuidado para no volver a provocarle dolor, y luego de observar a su pequeño, abrió más sus piernas y empezó a penetrarlo suavemente.
-Tranquilo Darlet… Todo estará bien, te lo prometo- dijo al ver que el castaño tenía los ojos vidriosos.
-S-sí… Continúa…
Le penetró más, pero el cuerpo de Darlet estaba muy tenso, esperó un poco, tenía que ser paciente con él, luego, entro otro poco más, viendo que el cuerpo del menor se había adaptado, ya estaba listo.
Comenzó a moverse lentamente, mientras tomaba de las caderas a Darlet y lo incitaba a moverse también, el castaño comenzó a hacerlo, mientras la excitación se apoderaba nuevamente de él, y su miembro comenzaba a despertar también.
Evan besó nuevamente a Darlet e hizo sus movimientos más rápidos, mientras que ambos se movían al compás y su excitación crecía, Darlet abrazó la cadera de Evan con sus piernas para que se introdujese más y emitió roncos gemidos, Evan también lo hizo al ver al de ojos verdes en ese estado.
Tenía los ojos entreabiertos y la boca también, por donde salían sensuales gemidos que solo excitaban más al pelinegro y lo hacían aumentar el ritmo.
Pronto ambos llegaron a su límite y descargaron su semen, Evan dentro de Darlet y Darlet en el abdomen de este, Evan permaneció un momento más dentro de Darlet, era tan estrecho, con cuidado, salió nuevamente y abrazó al menor.
-¿Cómo te sentiste?- dijo jadeando, bañado de sudor.
-Bi-bien… Me… Me gustó- dijo sonrojado.
-¿Entonces esto significa que no será la última vez?- comentó divertido, cambiando su actitud nuevamente.
-¡Tú no te tomas nada en serio!- gritó Darlet muy rojo.
-Claro que sí- dijo tomándolo por la barbilla y besándolo- mi amor por ti es en serio- acarició la mejilla de Darlet y luego su cabello.
-¿Podrías…?- dijo Darlet muy apenado, bajando la cabeza.
-¿Qué?- preguntó Evan, en tono inocente, aunque sabía de que se trataba aquello.
-No me hagas decírtelo- dijo apenado.
-Es que no se que me quieres decir- comentó con una sonrisa traviesa.
-Yo…
-¿Quieres otro beso?- dijo por fin Evan.
-Yo…
-Ya, sólo di que sí, por mi no hay problema- dijo mientras lo volvía a acostar en la cama.
-P-pero… La señora del aseo llegará mañana y verá esto- dijo viendo las sábanas manchadas.
-Sí, se llevará un gran susto- agregó Evan besando el cuello de Darlet- pero no te preocupes ahora por eso, tu disfruta el momento…
-Sí… Te amo…
-Y yo a ti…
Continuará…
Notas: ¡Lemon! OMG Aquí está el primer Lemon del Fic, y digo primero porque habrá otro, pero quiero que sepan que a partir del siguiente capítulo vienen las verdaderas dificultades, espero que hayan disfrutado este capítulo y que me dejen un comentario :)
Este fic tiene 3 años de antigüedad, así que como han visto a lo largo de la historia, tengo muchos errores, incongruencias y demás, traten de entender que ahí yo era una niña de 15 años XD, así que no tenía muy en claro todo este tema. En fin, sigan disfrutando ;D